Miércoles, Junio 19, 2019
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Alimentando a mi bebé con pescado

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Redacción: Mishell Salazar

Imagen: Unsplash

Introducir pescado en el alimento de los bebés es fundamental. El pescado aporta nutrientes para el desarrollo cerebral y el crecimiento del pequeño.

El pescado blanco es distinto al pescado azul.

Pescado blanco:

El Comité de Lactancia de la AEP (Asociación Española de Pediatría) aconseja su introducción luego del noveno mes.

La AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) añade que si un bebé padece de alergias tiene que esperas por lo menos tres años, dejando los pescados merluza y bacalao, ya que son los que provocan más alergias.

Se aconseja que este alimento marino no lo consuma un bebé menor de 10 meses, porque es alergénico y para digerirlo se necesita que el aparato digestivo se haya desarrollado por completo. 

Pescado azul:

El pescado azul tiene una sustancia que provoca sensibilidad en personas propensas a las alergias. Se recomiendo que el niño lo consuma a partir de los 18 meses.

También, se debe tener cuidado con el atún rojo, emperador y espada. Estos almacenan mercurio y altera el sistema nervioso. Un niño menor a 3 años no puede consumirlo.

El bebé debe empezar a comer pescado en trocitos junto a las papillas. Aunque sea capaz de consumir alimentos aún no ensaliva ni puede masticar bien. Así evitará una mala digestión. En otras palabras, el alimento mal digerido no se puede absorber y por tanto no retiene los nutrientes.

Con el pescado azul no hay problema, porque a partir de los 18 meses ya deben comer sólidos. El pescado blanco no contiene grasa, en cambio, el azul posee una cantidad elevada y es llamado pescado graso, según el pediatra Álvaro Altamirano. Este contiene omega y sirve como antinflamatorio. Asimismo, este alimento tiene las mismas proteínas de la carne. Aunque el primero es más fácil de digerir para un niño.

El pescado marino contiene elevadas cantidades de yodo. Este es un mineral sumamente importante, ya que ayuda al funcionamiento y desarrollo del cerebro. Según la OMS, la carencia de este mineral es la razón de las lesiones cerebrales en la etapa infantil. Además, el pescado marino tiene zinc, fósforo, hierro, calcio, magnesio.

Por último, Álvaro Altamirano aconseja darle al bebé pescado sancochado, al vapor o frito, pero que sea desmenuzado. Luego del año, el pequeño puede masticar con mayor facilidad y consumir trozos más grandes. Además, si un niño tiene padres que hayan padecido de alergias, se recomienda que él no consuma pescado hasta los tres años.

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