Jueves, Octubre 17, 2019
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Algunos cuidados para tu bebé en invierno

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Imagen: Unsplash

Con la llegada del invierno muchos padres se preguntan qué hacer para evitar que sus hijos contraigan las enfermedades típicas del invierno.

Bajan los termómetros y llegan las enfermedades más frecuentes asociadas al frío, que dañan principalmente a las vías respiratorias, como los resfriados, las bronquitis hasta neumonía.

Sin embargo, estos son causas para dejar de sacar a pasear a sus pequeños. Por eso, con estos prácticos consejos te ayudaremos a reducir el contagio de estas enfermedades y otros problemas de salud vinculados con el frío como lesiones en la piel.

Algunos consejos para evitar que el pequeño se enferme:

1. Abrigarse

Muchos padres no saben si sacar a sus hijos temprano de casa, porque se encuentran con un clima frío y lluvioso. Por eso muchos de ellos los abrigan de forma muy exagerada.

Según el pediatra Álvaro Altamirano, Director Médico del Consultorio Médico Pediátrico, el principal consejo para evitar los efectos del frío es abrigarse, pero abrigarlos mucho puede ser perjudicial, porque el exceso de tela les impide regular su temperatura corporal con la del ambiente y asegurar los mecanismos de transpiración adecuados.

Se tiene que tener en cuenta el tipo de tejido de las prendas de vestir. Por ejemplo, la lana irrita las vías respiratorias, acumula el polvo y puede ocasionar alergias. El material más apropiado para los niños es el algodón.

Lo principal es proteger la nariz y la boca al pasar de un ambiente cálido a uno frío, especialmente en la mañana, cuando muchos niños se enfrentan al fenómeno de inversión térmica caracterizado por una reducción significativa de la temperatura.

2. Ventilar los espacios

Es importante que los espacios en que habite el niño estén ventilados y si es posible poco concurridos. Se aconseja tener las ventanas un poco abiertas por lo menos 10 minutos.

En interiores, es preferible utilizar estufas eléctricas o de gas y mantener el hogar templado. No hay necesidad de subir mucho la calefacción, pues debemos permitir que el propio organismo utilice sus mecanismos reguladores de adaptación al frío.

3. Hábitos de higiene:

Los padres deben evitar que sus niños tengan contacto con personas resfriadas. También hay que evitar que el niño comparta utensilios con otros niños como platos, tazas o cubiertos. Los padres deben lavarse las manos con frecuencia, especialmente antes de comer, al entrar en casa y si ha estado en contacto con otros pequeños. Estas recomendaciones pueden reducir casi un 30% las posibilidades de que aparezca una enfermedad respiratoria.

 

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