Sábado, Agosto 24, 2019
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Mi hijo llora cuando me voy a trabajar

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Imagen: Unsplash

Algunos niños les dicen a sus padres “No te vayas a trabajar, quédate conmigo” “No me dejes sola”. Estas frases los conmueven muchísimo y es complicado para ellos dejarlos. Pero se tiene que tomar con tranquilidad, ya que de alguna forma se está aportando al desarrollo e independencia del pequeño.

La madre y padre deben aportar a su desarrollo. Tienen que dejarlo jugar con pequeños del parque. De lo contrario, tendrá miedo de estar solo y no dejará ir a los padres a trabajar. Si quieren evitar que el primer día de colegio del pequeño no haga una escena y berrinche deben enseñarle a digerir estas situaciones. Cerca del año y medio se debe empezar con algunas actividades o nuevas costumbres que acoplen al niño a una nueva rutina.

Al salir de casa los padres tienen que despedirse de sus hijos y explicar que volverán en un tiempo determinado. No deben de mentirles y decir que volverán en unos minutos, si no será así.

Según la psicoterapeuta Cinthya Guerra, manifiesta que el niño llora cuando sale de casa a trabajar por distintas posibilidades:

“Apego ansioso, que se debe a que los padres no han atendido con seguridad el mundo interno del bebé. Se refiere a tener un sentido de protección y balance emocional adecuado del padre hacia el infante”.

“Otra razón puede ser una manera de expresar que extraña a sus padres cada vez que se van, ya que el tiempo que han tenido es muy corto o no han sido actividades emocionalmente vinculantes”.

A continuación, brindamos algunas recomendaciones para que los padres les ofrezcan a sus pequeñas actividades de sociabilización y no se sientan mal cuando ellos se van a trabajar:

Antes de dejar al niño con una compañía es recomendable que pasen momentos juntos con los padres, para que así se adecue o acostumbre a un nuevo ritmo en su vida. La persona que esté a cargo de los cuidados tiene que ser comprensiva, paciente y muy cariñosa. La transición en una guardería puede resultar más fácil, ya que estará rodeado de pequeños de su edad y puede distraerse jugando con ellos. Aunque los primeros días llorará, porque es un ambiente nuevo que visitará.

Los padres deben acostumbrar al pequeño, de a pocos, a estar lejos de ellos, pese a que lloren en esas situaciones.

Deben darle libertad de fomentar su autoconfianza. El niño tiene que explorar por su voluntad la casa o el espacio en que se encuentre y se aconseja dejarlo solo por ratos. Cuando el bebé tiene confianza no le costará tanto separarse.

El niño debe comprender que existen límites y debe dejar a su madre hacer sus quehaceres. Por ello tiene que poco a poco ser independiente con cada acción que realice.

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